Durante muchos años se ha extendido la idea de que para adelgazar hay que eliminar los hidratos de carbono. Dietas bajas en carbohidratos, keto o simplemente reducir al máximo el pan, la pasta, el arroz o las patatas se han convertido en estrategias habituales para perder peso. Y es que hay mucho matices en este tema.
Pero ¿es realmente necesario dejar de comer hidratos para adelgazar? No. Es perfectamente posible perder peso incluyendo hidratos de carbono en la alimentación. La clave está en la cantidad total de alimentos que consumimos, su calidad y nuestro nivel de actividad física.
¿Qué son los hidratos de carbono?
Los hidratos de carbono son uno de los principales nutrientes que obtenemos de los alimentos. Su función fundamental es proporcionar energía al organismo.
Los encontramos, entre otros alimentos, en el pan, arroz, pasta, patata, cereales, legumbres, frutas y algunos productos lácteos. También están presentes en alimentos menos interesantes desde el punto de vista nutricional, como dulces, bollería, galletas, refrescos y otros productos azucarados.
Por eso, no todos los hidratos son iguales.
Tipos de hidratos de carbono
De forma sencilla, podemos diferenciar entre los hidratos presentes en alimentos poco procesados y los que aparecen en productos muy refinados o ultraprocesados.
Una patata, una fruta, unas lentejas o una ración de arroz integral aportan hidratos, pero también pueden proporcionar fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes.
En cambio, un refresco azucarado, unas galletas o un producto de bollería pueden aportar una cantidad considerable de hidratos y calorías, pero con mucha menos capacidad para saciar.
Por tanto, si queremos adelgazar, no es necesario preguntarnos únicamente “¿tiene hidratos?”, sino también “¿qué alimento los aporta y en qué cantidad?”.








