La muerte súbita en competiciones de larga distancia

La muerte súbita en competiciones de larga distancia

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Hace apenas unas semanas que tuvo lugar el Maratón de Barcelona. Y por desgracia tuvimos que lamentar la muerte de uno de los corredores. No es la primera muerte en competición ni tampoco, por desgracia, será la última. Y siempre que ocurre una desgracia de este tipo empieza el debate sobre el adecuado control médico de estos deportistas. Y algunas voces ya han empezado a anotar que debería ser obligatorio hacer una prueba médica de esfuerzo antes de un reto de estas características.

No seré yo quien diga la importancia de hacerse una prueba de estas características (que la tiene y mucha), pero lo primero que nos deberíamos preguntar es:

  • ¿Cuál es la causa real de estas muertes?

 Para responder a esta pregunta sólo tenemos una opción: conocer los resultados de la autopsia. Lógicamente los familiares del fallecido están en su derecho en no hacer público dichos resultados, pero la cuestión es que no sabemos el porqué de estas muertes.  Los medios de comunicación y algunos expertos se prestan rápidamente al fallo cardíaco del deportista como causa de esa muerte. Serán que no hay causas, como para declarar que el problema ha sido un fallo cardíaco. Y supongamos que así ha sido. Pero el corazón puede fallar por muchas causas. ¿Cuál ha sido entonces la causa del paro cardíaco? No la sabemos. Pero ya todos señalan la causa a un problema congénito o simplemente al hecho de no haberse hecho una prueba de esfuerzo. Así, sin más.

Veamos un par de puntos que bajo mi experiencia, veo importantes:

  • La mayoría de estas muertes, son atletas ya con mucha experiencia.
  • Difícilmente un maratoniano (o no digamos ya un triatleta o ironman), no se hará una prueba de esfuerzo. En casi 10 años como entrenador nunca me he encontrado un caso de un maratoniano que no se hubiera hecho una prueba. Es más, como norma habitual se hacen 1 cada año, sin que sea obligatorio. Bien sea por una cuestión de salud como de rendimiento deportivo, repito, raro es el caso que uno no se haga un chequeo de estas características.

 

Así pues, ¿podemos quedarnos simplemente con el hecho de que estas muertes son simplemente por un fallo cardíaco sin saber sus causas?

Si no sabemos las causas, ¿como podemos poner remedio a ello? Repito, no seré yo quien diga que hacerse una prueba de esfuerzo no es importante. Lo es y mucho. Pero no conseguiremos nada en obligar a cada participante a hacerse una prueba antes de un maratón. Simplemente porqué habrá las mismas muertes. ¿Y luego? ¿Qué diremos? ¿Cuál será la causa? ¿Por qué la gente muere cuando entrena o compite? En este país tenemos la mala costumbre de poner remedios equivocados a nuestros males. Unas veces por ignorancia y otras, simplemente por intereses.

Más allá de que estos retos de larga distancia sean o no más o menos saludables, son millones de personas de todo el mundo que los practican y por suerte, muy pocos, un porcentaje casi ínfimo, los que mueren entrenando o en competición. El riesgo siempre estará ahí. Nuestro cuerpo es nuestra herramienta de trabajo y siempre estamos sujetos a cualquier accidente dependa o no, de nosotros. El riesgo 0 no existe. Como los accidente de coche, siempre estarán ahí. Pero tenemos que saber las causas. Fijémonos en el caso de los coches:

  • Problema: muertes por exceso de velocidad. Solución: limitemos la velocidad en según que carreteras.
  • Problema: muertes por distracción al volante. Solución: prohibición de hablar con el móvil cuando conducimos.
  • Problema: muertes por el mal estado de la carretera. Solución: carreteras nuevas y bien señalizadas.

O sea, se localiza cada problema y se intenta poner remedio. Aquí no, sabemos que tenemos un problema (muertes en competición) pero  no sabemos las causas (o no nos permiten saberlas) por tanto el remedio no va a ser bueno. Nos dicen que tenemos que hacer una prueba de esfuerzo al año, pero quien vea las cosas con un punto de vista algo crítico verá que este no es el remedio. Primero por qué prácticamente todos se hacen pruebas cada año (y las muertes continúan estando ahí) y segundo porqué como digo, la mayoría de estas muertes son de gente ya muy preparada y bregada en mil batallas. No recuerdo una muerte en competición y que se diga que nunca se había hecho una prueba. Tampoco recuerdo que un deportista muriese en su primer maratón (que no digo que no haya pasado). ¿Y los futbolistas, caso de Dani Jarque, Antonio Puerta y tantos otros, acaso no se habían hecho pruebas? A miles… pero nunca se les había detectado nada. ¿La razón real de su muerte? No la sabemos. No nos la dicen, con lo cual no podemos actuar en consecuencia.

Aquí algo falla y no nos dicen que es.

 

¿Amateurs o profesionales?

No olvidemos que estos retos son extremos. Y más cuando no los hacemos precisamente andando. Los hacemos al máximo de nuestras prestaciones. Uno de los problemas de estos retos de larga distancia es la intensidad. Ahora no entraremos en si la motivación intrínseca de uno tiene que ser ir a tope en un maratón para hacer 3 horas o ir algo más relajado y hacer 3 horas 15’. Pero está claro que en condiciones normales, uno no se muere por hacer 40 kms andando. Uno de los factores claves de estas muertes, por tanto, es la intensidad.  Aunque no seamos los mejores, como norma general, siempre buscamos superarnos a nosotros mismos. Por mediocres que sean nuestras marcas, todos intentamos superarlas ni que sea por un segundo. Podemos decir que el corredor que hace 4 horas en el maratón, se esfuerza igual que el que hace 3 horas. Cada uno tendrá un nivel, pero los dos irán al 100% de sus posibilidades.

Estamos en una sociedad altamente competitiva. Todo buscamos ser el mejor que el otro y/o superarnos a nosotros mismos.

Y aquí, nos guste o no, entran en juego el uso de substancias, sean dopantes o no. Si en el mundo profesional el uso de ciertas sustancias dopantes está, desgraciadamente, al orden del día, ¿qué no pasará en el mundo amateur? ¿Si yo sé que no voy a pasar un control anti-doping, qué me impide tomar un producto u otro? Mi ética, nada más. El deporte profesional tiene una ventaja y es que con los médicos que hay, me tome lo que me tome lo tendrán bastante controlado aparcando un poco el peligro para mi salud. Pero en el deporte amateur no es así. A lo mejor tengo entre ceja y ceja batir mi marca en el maratón y para ello me tomo cierto producto (no estoy hablando que sea dopaje). Pero nadie me va a asesorar ni a aconsejar, ni me va a hacer 15 análisis para ver que reacción tiene ese producto en mi cuerpo en condiciones extremas. En el mejor de los casos entraré en algún foro de Internet para informarme un poco.

Nada del otro mundo, sólo hay que pasearse en los gimnasios para ver a ciertos “deportistas” con sus batidos proteicos, suplementos y conversaciones sobre anabolizantes, esteroides, creatina…

Y es que en estos de retos de larga distancia disputados al máximo de nuestras posibilidades, tanto la alimentación, como hidratación como suplementación (sean productos dopantes o no), juegan un papel muy importante.

Repito, son situaciones extremas, nuestro corazón va al máximo, llevamos muchos kms corriendo, a lo mejor no estoy del todo bien hidratado, la temperatura es demasiado elevada… todo suma para que en un momento dado, tengamos el fatal desenlace.

La duración de la competición junto a estas intensidades tan elevadas hace que haya una disminución del volumen plasmático y poco a poco se produce una respuesta simpática aumentada; según si el volumen es más o menos alto, podemos tener una dilatación auricular, una alteración en la conducción del impulso eléctrico al corazón, un aumento de la pared ventricular… y eso hará que aumenten las posibilidades de problemas cardíacos. Y si a esto por ejemplo, le añadimos que tomamos algún gel de cafeína podemos tener serios problemas de corazón.  La cafeína, no lo olvidemos, puede tener un efecto pro-arritmogénico.

Además también tenemos el riesgo de la hiponatremia dilucional (desequilibrio entre agua y sales). Si la rehidratación es excesiva se puede producir dicha hiponatremia. Al principio veremos que tenemos cierto malestar, sensación de pérdida de fuerzas… El corredor intenta rehidratarse más (sólo con agua) y entra en un círculo vicioso que puede llegar al edema cerebral y la muerte. Estos casos se pueden producir en prueba de más de 3 o 4 horas de duración. Y a lo mejor hicimos una prueba la semana anterior y todo estaba correcto. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

 

Con todo esto no voy a decir que correr no sea bueno (el correr es algo natural y forma parte de nuestra evolución), pero a nadie se le escapa que ciertas pruebas de mucho volumen y hechas a altas intensidades tienen su riesgo para nuestra salud. Y para poder poner remedio a ello no es tan fácil como “obligar” a los atletas a hacerse pruebas de esfuerzo y ya está. Una muerte súbita puede deberse a muchos factores. Y los atletas desconocen la mayoría de estos factores. Simplemente falta mucha cultura sobre todo lo relacionado con el deporte y el cuerpo humano.

Y para mí la gran pregunta es:

¿Quién debería informar de dichos peligros y de cómo evitarlos?

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 15 años. Y desde hace 8, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

5 Comentarios

  1. Jordi Granell

    9 de abril, 2013 a las 5:18 pm

    Genial artículo Andreu!
    Cuantas verdades… al finalizar el maratón de Barcelona la mujer de un buen amigo estuvo ingresada 3 días en el hospital de Barcelona, era su primera maratón, se la veía bien, coincidí con ella en el km 28. La animé. Luego me enteré que la acabó mas o menos bien sub 4h creo, objetivo conseguido! Pero se tomo un huevo de geles con cafeina (ella no toma café) “asesorada” por sus amig@s y alguno de ellos con ya una cierta experiencia. El susto fué gordo y por suerte todo acabó bien. Soy el primero que ha hecho tonterías si por ejemplo tomarse 3 ibuprufenos en un maratón es una tontería, que me dá que sí…

    Soy de los que se hace una prueba de esfuerzo (voy para 47 tacos) y lo hago cada año, por salud y por rendimiento. Soy consciente que por hacerme la prueba no tendré mas o menos posibilidades si me ha de pasar algo. Pero es importante hacerla y ver com voy año a año.

    También como dices, se hacen “cosas”, sin tener la seguridad al 100% que eso es sano o si conlleva algún riesgo. Falta mucha cultura, falta conocerse mas a uno mismo. Ser conscientes de lo que hacemos.

    En mi caso, creo sinceramente que puse mi cuerpo bastante al limite en un par de ocasiones (maratón sub 3 y en un half) y eso logicamente no puede ser bueno… no he tenido ningún susto por suerte y ahora ya intento no llegar tan al límite, también tengo mas conocimiento, mas experiencia, ya no tengo de demostrarme nada (creo 🙂 ) más años… pero… a veces por caracter, por querer superarte, por estar a 10 segundos de tu amigo, por mil razones, nos exponemos a más de lo que toca. No todos pero muchos sí.

    Sobre tu gran pregunta creo que la respuesta la podría encontrar cada uno si así se deseara, el problema es que no le das la importancia que tiene y tampoco hay las ganas de saber la respuesta, demasiado esfuerzo: “Ya has superado el reto, y no ha pasado nada…” “para que perder el tiempo?” “ya lo haré mas adelante?” “para que gastarme pasta en ver como reacciona mi cuerpo si me meto tal cosa?” (y no hable de doping), “Estoy fuerte, estoy sano” “Con la prueba de esfuerzo ya tiro…” imagino que esto es lo que piensa comodamente la mayoría de deportistas.

    Gran artículo que espero sirva para reflexionar a mas de uno!

    Saludos,

  2. Dani HernÁndez

    9 de abril, 2013 a las 8:40 pm

    Buenas Andreu! Lo primero es felicitarte por tu artículo, es muy bueno y muy interesante. Lo segundo es que soy entrenador personal y me gustaría saber donde podría hacerme una prueba de esfuerzo que esté en condiciones. Hago carreras de ultraresistencia y en junio tengo una prueba de 250 Km en autosuficiencia y me gustaría poder hacerme una prueba antes de realizar esta carrera. Sabrías decirme algún sitio? Y que no se dispare mucho de precio, aunque en tema de salud no hay que recortar mucho, pero bueno, no estoy económicamente como desearía!! jejeje

    Un saludo!

  3. Claudi Cisneros Camps

    10 de abril, 2013 a las 9:14 am

    A mi la muerte súbita es un tema que me ha tocado de cerca en la familia, no en pruebas físicas, pero una muerte súbita puede llegar en cualquier momento. Hay una componente genética en ello y la única manera de saber si uno tiene bien o no el corazón NO ES UNA PRUEBA DE ESFUERZO. Uno puedo tener una prueba de esfuerzo en la que no presenta ningún problema y padecer de muerte súbita.

    Si queréis estar seguros id al médico de cabecera y comentad que hacéis deporte y que tenéis antecedentes familiares de muerte súbita y de cardiopatías varias y lo que os mandarán hacer es una ECOGRAFIA. En la eco se aprecia lo que en la prueba de esfuerzo no se aprecia.

    La ventaja de la eco es que teóricamente no varia de un año para otro, en principio si no ha habido muchos cambios en la vida atlética de uno con haberlo hecho una vez es suficiente. En mi caso si que me la tengo que repetir porqué ahora estoy haciendo mucho más deporte que antes y seguramente mi corazón ha sufrido cambios.

  4. Coke Gragal

    10 de abril, 2013 a las 8:07 pm

    Hola Andreu, muy interesante el artículo. Os dejo este enlace que creo ya conocéis (creo que lo ví retuiteado en vuestro twitter) y que está relacionado con todo lo que comentais http://redrunners.es/corazon-y-deporte-1a-parte/

    Un saludo!

  5. Albert Hurtado

    11 de abril, 2013 a las 12:16 am

    Gracias a una muerte súbita hace ya milenios tenemos la prueba que conocemos como maratón.

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