El deporte es la parte más bonita de la política

El deporte es la parte más bonita de la política

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Esta semana hemos tenido la noticia de que la Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido las esteladas (banderas independentistas catalanas), en el estadio Vicente Calderón donde se jugará la final de la Copa del Rey entre el FC. Barcelona y el Sevilla CF.

Y este ha sido un pretexto perfecto para que muchos vuelvan a poner en boga esa expresión tan frecuente de “no hay que mezclar el deporte con la política”.

No voy a entrar sobre la decisión del gobierno de prohibir o no las esteladas. Sólo hacerme eco de que aunque es una bandera no oficial, no por ello tiene que ser ilegal. Y que una estelada nunca ha sido motivo de pelea ni provocación. Yo no soy culé, ni seguidor del Barça ni nunca he ido al Camp Nou, pero cualquier aficionado que haya visto jugar al Barça, bien sea en su campo o en el de su rival y en el que hubiera presencia de esteladas, nunca (que yo recuerde), ha habido altercados o peleas por este tema. Otra cosa son silbidos, cánticos e insultos, pero entenderemos que esto sucede en todas las aficiones y por varias razones.

Dicho esto, el gobierno tiene todo el derecho de prohibir lo que sea, pero estará gracioso ver cómo se las apañan los culés para colar una bandera que no es ilegal. Y esto forma parte del ruido político en un período de pre-campaña y tampoco es objeto de este artículo.

No hay que mezclar deporte y política

¿Cuántas veces habremos oído esta frase? La verdad es que no sé que empuja a alguien a decirla una y otra vez como si fuera un loro. Es como si se quisieran justificar por algo que yo no alcanzo a comprender. Como si ello fuera algo malo o pernicioso de per se.

La política lo engloba todo. Nos guste o no. Lo rige todo. La economía forma parte de la política. También la sanidad, urbanismo, bienestar, la cultura…todo. Y en este todo, obviamente también está el deporte. En este país las federaciones son entes privados, pero están a merced de la administración pública. Tienen manga ancha para según qué cosas, pero a la hora de la verdad, están sujetos por las decisiones de los políticos. El Consejo Superior de Deportes (CSD), por ejemplo, está dirigido por alguien puesto a dedo por la administración. El CSD, es un ente público y que está por encima de todas las federaciones deportivas (que representa que son privadas). Si alguien quiere controlar el deporte de un país tiene que crear un organismo como el CSD y poner al frente a un político o un afín del presidente del gobierno. Se llame Santiago Fisas, Jaime Lissavetzky, Albert Soler o Cortés Elvira. Políticos todos. Así es como se politiza el deporte. ¿Bonito, verdad?

Cuando alguien me dice que deporte y política no se deberían mezclar, yo le respondo: ” No es que no se deban mezclar, es que ya están mezclados, es que no se entienden una cosa sin la otra, es que se necesitan y además, tenemos ejemplos cada día y la mayoría no los ve”.

  • Cuando el Barça, el Betis, el Depor o cualquier otro club, decide ponerse la banderita de su comunidad detrás del cuello, eso es política.
  • Cuando el reglamento de fútbol obliga a los estadios que pongan la bandera española, eso es política.
  • En tanto que la Copa del Rey lleva ese nombre y no Copa de la Liga (como pasa en Italia y en tantos otros países), eso es una decisión política.
  • En tanto que la administración pública subvenciona algunos deportes, algunos clubes… en función de su categoría, eso es política.
  • En tanto que en según qué deportes existe cupo de extranjeros o que en el deporte formativo se prohíben jugadores profesionales, eso es política.
  • En tanto que muchas directivas de clubes, de federaciones, están repletas de políticos, ex-políticos, futuros políticos, grandes empresarios que quieren hacer negocios…eso, está claro, es política.
  • En tanto que la final de la Copa del Rey suene el himno de España, en lugar de sonar el himno de los equipos, es por una cuestión política.
  • Cuando se decide la estructura de las categorías regionales (por comunidades, zonas…), se hace por decisiones políticas.
  • Cuando se hace el calendario de 1ª división de Fútbol, y es un calendario “amañado” para que Barça y Madrid se enfrenten cuando interese, eso es por una cuestión política.
  • Cuando se tumba la operación Chamartín o se aprueba algo similar o se recalifican los terrenos del Barça, bajo las condiciones que se hizo, eso es por intereses políticos.
  • Cuando se permite a según qué multimilionario a comprar un club de futbol (Marbella, Alavés, Racing Santander, Málaga, Espanyol, Valencia), se hace con el beneplácito de la administración y porqué hay unos intereses más allá de los deportivos. O sea, política.
  • Cuando se deciden las Becas ADO, muchas veces se saltan a la torera las clasificaciones de los deportistas para evitar pagar algunas becas para pagarlas a otros aunque no hayan hecho méritos. Eso es una decisión política.
  • Que Felipe VI haya ido a unos JJOO no se debe a su portentosa carrera deportiva.
  • Que se hagan públicos según que positivos por dopaje y se escondan algunos otros, eso es política
  • Que saquen a la luz a un deportista que tributa en Andorra una vez retirado, pero no lo hagan público cuando aún es profesional, es política pura y dura.
  • Que no haya una ley justa relacionada con el patrocinio deportivo es porque no interesa. A los políticos, claro.
  • Que ver un Getafe-Eibar, sea más caro que ver un Bayern- Dortmund es algo que no se entiende pero que obviamente se escapa a todo lógica deportiva y las razones habrá que buscarlas en otro lado.
  • Cuando sale un jugador a contar según qué cosas y recibe un toque de atención por parte del club, que a su vez ha recibido un toque de atención de algún gobernante, eso es política.
  • Cuando a finales de temporada empiezan a correr los maletines de un bando a otro, lo que pudiera ser una lucha a la desesperada para mantener la categoría, en realidad, está el afán de una ciudad de mantener dicho status y la administración pone todo su “empeño” para que su equipo se mantenga.
  • Que se permita apostar es una decisión política.

Y podría seguir, pero imagino que ya veis por dónde van los tiros. Simplemente una cosa es inherente a la otra.

Puede quedar muy guay o muy cool, salir a la palestra y decir que deporte y política no se mezclan, pero a la hora de la verdad, el deporte está dentro de la política.

Lo que hay que procurar es que la política  interfiera lo menos posible en el desarrollo de la praxis deportiva. Que la política legisle y ponga un marco mínimo de convivencia y que luego cada federación trabaje para que su deporte alcance el más alto nivel en todos sus estamentos.

Pasa que el deporte y más en estos últimos años, se ha convertido en un negocio. Y ya sabemos que cuando algo se transforma en negocio, ese algo se pervierte. La esencia deportiva se pierde en pro de unos intereses económicos. Ya no es esa imagen bucólica del deporte de inicios del S.XX. Nada que ver. Ahora todo está mercantilizado, digitalizado, sponsorizado, apostado… muchas veces ya no prima el ganar, sino que hay otros intereses. Somos capaces de sacrificar una victoria para ganar otra cosa por otro lado. Estamos más entretenidos por las banderitas, por los himnos, o por si un político asistirá o no a la final.

Deporte y política, sí. Mezclados. Pero con cuidado.

 

 

 

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 15 años. Y desde hace 8, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

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