Muchos de los que quieren tener salud y/o adelgazar saben de la importancia de tener controlada la insulina. Y es que la insulina ya no es problema sólo de diabéticos sino que debería ser algo que nos preocupara a todos.
Para que podamos adelgazar y tener salud, la cuestión pasa por ser sensibles a la insulina. Cuando nuestros índices de insulina están controlados es cuando nuestro cuerpo quema nuestra grasa. Por contra, si nuestros niveles siempre están altos (hiperinsulinemia, resistencia a la insulina…) es cuando nuestro organismo bloquea la quema de grasas.
La cuestión es que cada uno de nosotros se habrá pasado muchos años basando su alimentación en las harinas y azúcares:
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Panes, cereales
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Pasta
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Bollería
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Refrescos, alcohol
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Ultraprocesados, en general
Llegados a este punto y cuando vemos que tenemos un problema (bien sea obesidad o cualquier -itis) es cuando necesitamos sensibilizar la insulina. Y esta se puede sensibilizar de forma muy «fácil»:
