Polémica ha sido esta edición de la Superbowl. Y no por el partido en sí, sino por los anuncios millonarios que aparecen durante el encuentro.
Y es que en la mitad del partido ha aparecido un anuncio donde se veía a la extenista Serena Williams pinchándose el fármaco GLP-1 para adelgazar.
Un fármaco no exento de polémica puesto que, entre otras cosas, aún no se saben bien los efectos secundarios que puede acarrear el pincharse habitulamente con este medicamento.
Y la otra, estando acostumbrados a tragar anuncios en la Superbowl de pizzas, cervezas, patatas fritas, coca colas… a pasar ahora en horario de máxima audiencia, un anuncio sobre un medicamento para adelgazar no testado del todo, es cuanto menos, chocante.
Lo que sí ha conseguido la marca es un impacto brutal delante de una audiencia de más de 200 millones de personas, más todas las demás que habrán visto el anuncio gracias a la viralización de este.
