Nuevo fármaco para la obesidad

Nuevo fármaco para la obesidad

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Cada cierto tiempo aparece un fármaco para combatir la obesidad. No hablo de ciertos productos estafa (pastillas, cremas) de las que hablo frecuentemente, sino de fármacos propiamente, avalados por la ciencia y estudiados en diferentes hospitales y centros de investigación. Y testados obviamente.

En esta ocasión (noticia de hoy mismo 7 de junio de 2022), es una inyección semanal de tirzepatida, que reduce el peso una media del 21%.

Estos resultados iniciales convierten este fármaco en la primera alternativa farmacológica a la cirugía bariátrica. Eso sí, en España la sanidad pública no cubre los tratamientos farmacológicos para perder peso, puesto que oficialmente la obesidad no está reconocida como enfermedad crónica.

Y es que esa mejora de más del 20% es lo que permite decir que el fármaco es un éxito.

Dichas pruebas se han realizado en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

La eficacia y la seguridad de la tirzepatida se han cosechado a través de un estudio internacional con más de 2500 voluntarios. Se trata de un ensayo clínico de fase 3, último paso que exigen las agencias de medicamentos antes de autorizar un fármaco.

De hecho, la tirzepatida está aprobada en los USA y en Europa para el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero no aún de la obesidad.

Los voluntarios del estudio eran un 67% mujeres cuya edad era de 45 años de promedio. Y un peso medio de 104 kilos. O sea, gente con obesidad severa y mórbida.

El estudio

Los resultados, presentados a la revista The new england journal of medicine, indican que una inyección semanal de 15 miligramos de tirzepatida consigue una pérdida de peso de un 21%. O sea, de 104 kilos se pasó a pesar 82 kilos.

Un 91% de los participantes perdieron más de un 5% de su peso, un 83% perdieron más de un 10% y un 57% más de un 20%.

Los efectos secundarios fueron leves y transitorios (náuseas y diarreas)

La idea es que esta inyección no sea algo de por vida, sino que el paciente cambie sus hábitos para no tener que depender de dicha inyección.

Lo que no sabemos (y sería muy importante), es si los sujetos del estudio, a parte de la inyección, adoptaron algún cambio (alimentación, deporte, descanso…). Es muy difícil de creer que por el mero hecho de inyectarse una sustancia uno adelgace y no vuelva a engordar.

Si los hábitos siguen siendo los mismos, los problemas volverán a ser los mismos.

 

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Pionero en los entrenamientos personales online en España. ¿Nos ponemos en forma? www.preparadorfisicoonline.com

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