Lo que dice la ciencia sobre el masaje: recuperación y prevención de lesiones

Lo que dice la ciencia sobre el masaje: recuperación y prevención de lesiones

0

¿Qué es el masaje?

El masaje puede ser definido como una manipulación mecánica de los tejidos blandos del cuerpo, mediante presiones y amasamiento rítmicos con el fin de promover la salud y el bienestar físico y emocional de la persona que lo recibe. Ha sido utilizado durante miles de años y forma parte de la práctica médica de numerosas culturas antiguas: grandes emperadores Chinos tenían expertos masajistas para tratar sus dolencias, junto con la acupuntura y el uso de hierbas medicinales. Otros como los Romanos o lo Griegos eran grandes amantes de los baños termales y los masajes con fines relajantes y tonificantes.

Existen numerosas técnicas de masaje y se usan según la experiencia y habilidad del terapeuta que las aplica. En el mundo del deporte el “Western massage” o el “Swedish massage” son los más utilizados y los conocemos como masaje de recuperación y/o descarga.

Teóricamente, ¿Por qué funciona?

Todos al recibir un masaje experimentamos una serie de sensaciones, en muchos casos difíciles de describir con claridad. Según el día, el masajista, el lugar, nuestra predisposición, etc. las sensaciones son muy diferentes, pero… ¿conocemos los verdaderos efectos del masaje en nuestro cuerpo?

Según la teoria, los efectos del masaje en el cuerpo se pueden definir como:

Biomecánicos: disminuye la adhesión del tejido, aumenta el rango de movilidad, disminuye la rigidez muscular… mediante manipulaciones mecánicas de los tejidos.
Fisiológicos: Cambios en los tejidos. Aumenta la llegada de sangre al músculo, la irrigación de la piel, disminuye los niveles de hormonas de estrés, aumenta la actividad parasimpática del sistema nervioso, etc.
Neurológicos: baja la excitabilidad muscular, disminuye el dolor, relaja los espasmos musculares, etc.
Psicológicos: aumenta la conexión entre el cuerpo y la mente. Aumenta la relajación y disminuye la ansiedad.

Algunas publicaciones. ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Flexibilidad: algunas evidencias científicas (Leivadi et al., Nordschow et al.) han encontrado que produce una ligera mejora de la flexibilidad estática, aunque otras técnicas mas económicas, como los estiramientos, han demostrado ser mas efectivos.
Hormonas: se ha observado que reduce los niveles de cortisol (hormona de estrés) y aumenta los niveles de serotonina (hormona felicidad), en personas con dolor lumbar (Hernandes-Rief M et al.), con madres adolescentes deprimidas (Field T. et al.) o en estudiantes de danza (Leivadi S. et al.). Además, se ha observado que el masaje reduce la frecuencia cardíaca y la tensión arterial.
Reflejos neuromusculares: Morelli et al. observaron como el reflejo muscular del sóleo se veía disminuido tras 3-6 minutos de masaje, por lo que esto podría explicar la reducción de la tensión muscular que algunos experimentan. De todas formas, ésta inhibición desaparece inmediatamente después de terminar el masaje, por lo que quizás únicamente ayuda a cortar temporalmente la tensión muscular y permite al cuerpo recuperarse mediante otros mecanismos.
Dolor: se ha observado que masajear la zona dolorido puede reducir el dolor, aunque se desconoce el mecanismo exacto. Posiblemente por su efecto en el aumento de sustancias que producen placer y bienestar (Leivadi S. et al.). Si el dolor es crónico, tocar con las manos la zona puede resultar ser contraproducente ya que puede aumentar la atención de esa zona. “There is no pain without attention” (Pruimboom, 2006).

Masaje, ¿si o no?

Científicamente demostrado parece ser que está que el masaje puede disminuir la sensación dolorosa de una zona tras su aplicación, puede influir positivamente en el rango de movilidad y reduce la ansiedad emocional, por lo que podemos entender que es una herramienta útil para la preparación física y mental del deportista. También, podríamos interpretar sus beneficios en la prevención de posibles lesiones o en la mejora global del rendimiento, aunque las evidencias científicas no son muy claras al respeto. De todas formas, la ciencia no deja de ser teoría y la práctica está al alcance de todos por precios y técnicas muy variables. Otras técnicas como la aplicación del calor mediante moxibustión, agujas, etc. también podrían ser beneficiosas.

Dicho esto, para mi, no se debe sacar de contexto el efecto del masaje en la terapéutica. Aunque para algunas personas pueda ser de mucha utilidad, no le funciona a todo el mundo, y su efecto es limitado frente a otros efectos externos como el estrés laboral, estar sentado todo el día, la falta de planificación del entrenamiento, etc. También factores nutricionales (minerales, ácidos grasos…), el descanso  y la motivación tienen mucho que decir en el estado de nuestro sistema músculo-esquelético, por lo que ¿cada cuando me tengo que dar un masaje?

Observa que efecto tiene en tu cuerpo el masaje.
Valora la relación beneficios-coste económico.
Sitúalo dentro de un contexto nutricional, familiar, laboral, de entrenamiento, etc.
Entabla un “feed-back” con tu terapeuta sin olvidar que el que tiene las sensaciones eres tu, y en algunos casos, el experto él.
No lo olvides: a veces la mejor terapia es “el desvío de la atención”, el mejor medicamento una buena dosis de motivación, y el mejor suplemento para la regeneración es un correcto descanso.

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 20 años. Y desde hace 15, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

Deja un comentario