La vigorexia: el culto al bulto

La vigorexia: el culto al bulto

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Cada vez oímos hablar más de la vigorexia.  Esta, la podemos entender como un trastorno caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal. A diferencia de los anoréxicos, cuando un vigoréxico  se ve al espejo se ve delgado, débil, enclenque, cuando en realidad tiene un cuerpo grande, fuerte y musculado. Los podríamos definir como personas adictas al ejercicio físico y al deporte. Casos extremos acuden 2-3 veces diarias al gimnasio. Su objetivo es desarrollar tanto como puedan sus músculos y para ello recorren a substancias exógenas para conseguir este fin: batidos de proteínas, aminoácidos, creatina, esteroides, anabolizantes, suplementos varios… Y estos productos en según que cantidades pueden ser dañinos para la salud a medio y largo plazo: cambios de humor, impotencia sexual, alteraciones metabólicas, disfunciones renales, alopecia prematura, taquicardias…

La vigorexia es por tanto una enfermedad y como tal deber ser tratada. Y no es fácil detectarla. No todo aquél que acude a mucho a un gim y tome ciertos suplementos es un vigoréxico. Pasa lo mismo con una persona anoréxica. Por el simple hecho de ser delgado no implica que uno lo sea. Pero es observando su día a día, sus hábitos, hablando con esa persona cuando vemos realmente que puede estar sufriendo esta enfermedad.

La sociedad, o mejor dicho, los medios de comunicación desde hace unos años  han arrojado mucha luz sobre lo que es la anorexia: causas, consecuencias, famosos que la sufren, programas de TV hablando sobre el tema… La vigorexia la conocemos los que estamos trabajando en este sector pero somos conscientes de que para el gran público es aún una enfermedad desconocida. Por desgracia, y debido a esta “moda” del culto al cuerpo los casos de vigorexia se están disparando y los médicos cada vez están diagnosticando más casos. Pero no será hasta que los medios de comunicación se hagan eco de una forma profusa , cuando la población sea consciente de ello.

Un cuerpo entrenado puede subir entre 1,5 y 2 kilos de músculo al año. He visto casos de personas muy bien entrenadas que en 1 año suben hasta 10 o 15 kilos.  ¡Y eso es totalmente ilógico!

Pensad que la genética es quien manda. Con el entrenamiento podremos apurar nuestros límites. Pero estos nos vendrán dados genéticamente. Cada persona tiene algo de endomorfo, mesomorfo o ectomorfo, pero cada uno tirará más de un morfotipo u otro. Bruce Lee por más pesas que hiciera nunca su hubiera puesto como Arnold  Schwarzenegger y Schwarzenegger nunca se hubiera puesto como Lee, por más que quisiera.

Nuestra genética determina como serán nuestros músculos. Pero también como serán nuestros huesos, ligamentos y tendones. Si yo me tomo algún suplemento, básicamente actuaré encima de mis músculos. Los haré crecer de una forma artificial y por cuya genética no están preparados para crecer más de la cuenta. En cambio, nuestros huesos, tendones y ligamentos no crecerán a la par y esta descompensación con los músculos hará que me sea muy fácil lesionarme, amén de otras enfermedades derivadas de la ingesta de suplementos sin control alguno.

La actividad física es sana, el deporte es bueno, nunca deberíamos dejar de hacerlo, pero con moderación y nunca sobrepasando los límites de lo saludable.

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 15 años. Y desde hace 8, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

Un comentario

  1. juan

    22 de febrero, 2011 a las 6:10 am

    gracias por este post my bueno gracias ,por eso yo bote todo a la basura no mas porquerias en mi cuerpo comida sana y estoy creciendo pero con musculatura pura sin panza

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