La táctica y la estrategia: o como aumentar nuestro rendimiento

La táctica y la estrategia: o como aumentar nuestro rendimiento

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El deporte no sólo es trabajar físicamente y trabajar unas técnicas concretas. La cabeza juega un papel muy importante. Tanto antes de la competición, como durante, la estrategia y la táctica son fundamentales para conseguir el éxito. Son dos conceptos sacados del ámbito militar pero que el deporte los ha hecho suyos.

La estrategia es todo aquello que hacemos antes de la competición. El como entreno, cuantas horas voy a dormir antes de la competición, como me voy a vestir, que voy a comer los días anteriores, el analizar el recorrido,  como plantearé mi carrera…  Podríamos decir que la estrategia termina cuando suena el disparo de salida.

La táctica en cambio son todos los procesos que conjugan los aspectos físicos, técnicos, psicológicos para dar una solución inmediata a las imprevisibles situaciones que nos podemos encontrar durante la competición.

Muchas veces la táctica no tiene nada que ver con lo que hemos preparado (estrategia).

Mucha gente piensa que en los deportes individuales no hay táctica. Y no es así. Parece evidente que en los deportes colectivos (futbol, básquet, voley…) la táctica es un factor predominante, pero cuando hablamos de runners, ciclistas, triatletas, veremos que este factor también tiene su importancia.

Veamos un poco en que se fundamenta la táctica:

Comportamiento racional: existen unos procesos cognitivos en los cuales nos debemos basar para rendir mejor (atender, percibir, recordar, pensar, memorizar…). Debemos basarnos más en lo teórico que no en lo instintivo.  La táctica es un proceso que se planea, que se prepara que se puede enseñar y por tanto se puede aprender.

En carrera nos podemos encontrar en muchas situaciones: indigestiones por comer o beber mal, ir a un ritmo más lento del que habíamos previsto, tener alguna pequeña lesión, desconocer el terreno y ver que la carretera se empina cuando no me lo esperaba, no disponer de agua cuando la necesito… Muchas veces, delante de estas situaciones imprevistas, tiramos de instinto y eso nos puede hacer perder una carrera o simplemente abandonar. Luego, con la cabeza fría, uno hubiera actuado de otra forma, pero ya es demasiado tarde.

Capacidad de rendimiento: Este factor nos indica que la táctica es una variable entrenable y que nos puede ayudar a ganar.

Deportista, adversario, condiciones externas: Estos 3 elementos interaccionan constantemente. Tengo que saber como estoy yo, hasta que punto me puedo exigir, tengo que saber cuales son mis rivales, en que condición están y muy importante, las condiciones externas: si hago una triatlón será muy importante saber la temperatura que hará, como está el mar, si hará viento, el recorrido de la bici si es llano, es subida…

Cuanta más información disponga mejor voy a rendir. Al menos psicológicamente me podré preparar sobre lo que me voy a encontrar.

La táctica deportiva, en definitiva, reposa encima de 3 pilares:

  • Capacidades cognitivas.
  • Habilidades técnicas.
  • Capacidades psico-físicas.

Veamos ahora algunos ejemplos prácticos acotados a los deportes individuales de resistencia.

La formación al pensamiento táctico debe ser progresiva y debe involucrar aspectos teóricos y prácticos. El corredor que tenga más experiencia tendrá más posibilidades de dar una respuesta correcta delante de cualquier situación imprevista.

El entrenar en ayunas sería un ejemplo de entrenamiento táctico práctico (ver que puede dar de sí mi cuerpo cuando no tiene alimento y de paso acostumbrarle a trabajar con poca comida).

Otro factor a tener en cuenta será conocer el recorrido. Subidas, bajadas, desniveles, oleajes, probar la ropa que llevaré en la competición…todo me ayudará a dar lo mejor de sí en la carrera.

La variabilidad de las situaciones propuestas es un elemento clave para nuestro aprendizaje y rendimiento. En mi vida haré muchas cursas populares, duatlones, triatlones, maratones… No hay dos carreras iguales. Algunas se corren en ciudad, otras en el campo, otras son totalmente llanas, en unas nadaré en un lago, en otras a mar abierto, otras son de montaña, alguna carrera será sobre mojado, otras serán con temperaturas infernales, algunas serán a primera hora de la mañana, otras serán por la tarde… Si yo siempre entreno en las mismas condiciones, el día que me encuentre delante de una condición no entrenada, me veré perdido. En mis entrenamientos deberé variar mis condiciones entrenando en diferentes horas del día, en diferentes escenarios y ambientes.

El dominio de la técnica me ayudará a tomar mejor mis decisiones. Si estoy en medio del tramo de natación, y estoy pensando más en la fase aérea del brazo o en como hacer las patadas correctamente, eso me hará perder concentración para ver si a buen ritmo, si voy lento o rápido, en ver donde están los rivales o en mentalizarme para el tramo de bici.

A mejor forma física mejor capacidad de decisión. Va relacionado con el punto anterior. Si físicamente estoy bien, mejor podré rendir técnicamente y más capacidad de decisión tendré. Es importante llegar a las competiciones físicamente fresco. Una cosa es llegar físicamente al 100%, y otra es llegar fresco. A lo mejor no estoy para batir mi récord, pero se trata de llegar a la carrera bien de piernas (aunque tenga que ir a un ritmo menor).

Las capacidades emotivas y de decisión (voluntad), se van construyendo a través de la experiencia. Son capacidades que difícilmente se pueden entrenar (yo lo veo imposible), y que a medida que vamos entrenando y haciendo carreras las vamos aumentando. No podemos sentarnos y aprender a tener más voluntad o motivación. Es al finalizar una triatlón cuando decimos que nos gustaría probar una Half. Y cuando terminamos la Half, ya pensamos en nuestro primer Ironman. Y cuando hago los 10 km en 50 minutos cuando digo que quiero bajar de 45.

Los que leéis habitualmente este blog, ya conocéis los casos de Carme, Albert o Antonio Madriñan, cada uno a su nivel, pero siempre con el reto siguiente en la cabeza.

Ye veis que tácticamente hay mucho por hacer. Los corredores profesionales tienen esto y mucho más en cuenta. Para los que sois amateurs, simplemente se trata de hacer pequeños cambios en vuestro día a día: si siempre entrenáis por la tarde, probar un día por la mañana. Si siempre vamos a nadar a la piscina intentad un día ir al mar. Si os habéis apuntado a un triatlón, averiguad su recorrido. Si lo tenéis cerca visitadlo un día, corred en él. Y mirad por Internet toda la información que encontréis sobre esa prueba: como es la organización, consejos que explica la gente sobre como encarar la prueba…

El poder de la información: Cuanto más sepas, mejor te irá.

Y para terminar y como ejemplo de que la táctica no sólo pertenece al ámbito deportivo y militar, aquí va un poema de Mario Benedetti.

Táctica y estrategia.

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 15 años. Y desde hace 8, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

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