La mala gestión de los gimnasios

La mala gestión de los gimnasios

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Los gimnasios también están sufriendo la crisis. Sólo hay que ver las promociones que hacen los gimnasios de toda la vida (400 euros para todo el año, en la cadena de gimnasios más grande de Barcelona). La gente tiene menos poder adquisitivo que antes y el gimnasio suele ser una de esas cosas de las que recortan primero. Además, a eso le tenemos que sumar la aparición de gimnasios low-cost con precios realmente muy bajos. En el 2012, escribí este artículo haciéndome eco de la crisis en el sector deportivo y 3 años después la cosa ha ido a peor.

Uno de los motivos que esgrimía entonces era que el gim parecía más un local social donde conocer  gente, ligar, donde tomar una cervecita en el bar… más que para el hecho de ponerse en forma e incrementar la salud (que es lo que debería ser). Y luego pasa lo que pasa,  la gente va a “pasar el rato”, ve que para lo que hacen tampoco adelgazan tanto, con lo cual, llega un momento en el que van cada vez menos y  terminan por ahorrarse la cuota mensual.

Los gimnasios han preferido “vender” otra cosa antes que salud: cenas con tus amigos del gym, máquinas de vending de cualquier chorrada, regalos de toallas, máquinas súper nuevas, piscina sin cloro, master class, salidas nocturnas para ir de fiesta, duchas individuales, música de ambiente amena, televisiones en las máquinas de cardio para ver nuestra serie favorita… Que todo esto está muy bien y es un plus, pero lo que realmente uno está pidiendo a gritos es ponerse en forma y adelgazar (la mayoría de gente no disfruta de encerrarse entre cuatro paredes para levantar hierros o subirse en una bici que no se mueve del sitio)

. Llevo 10 años de entrenador personal online y no os creeríais la cantidad de clientes que tengo que ya acuden a un gim, pero que no ven resultados. Eso no pasa en ningún otro ámbito. Si voy a que me depilen, me depilan bien. Si voy a un restaurante a pedir una crema de verduras, me traen una crema de verduras. Pero voy a un gimnasio para adelgazar y no adelgazo. Y no veo yo que los gimnasios le interese mucho esto…

Ya me imagino en una reunión de la alta dirección de un cadena de gimnasios:

Si la gente adelgaza, ya no vendrá a nuestro gimnasio. Así que, les daremos todo lo que necesiten para que estén contentos y felices (fiestas, famosos que se paseen por el gim, regalitos, clases espectaculares de lo que sea..) pero si puede ser, que adelgacen poquito.

Y claro, pasa lo que pasa, que viene la crisis y la gente se da de baja. Y ahora todos a correr.

Pero es que resulta que la gestión interna de los gimnasios tampoco ha ayudado a que este sector  remonte.

¿Qué pasa con los técnicos?

Hablo por los gimnasios de Barcelona que son los que más conozco pero intuyo que los de Madrid y otras localidades grandes de España, ocurrirá lo mismo.

Los técnicos son jóvenes. Y esto tiene unas ventajas:

– Técnicos con muchas ganas de empezar a trabajar

– No hace falta pagarles mucho

Pero también tiene sus inconvenientes:

– Gente aún inexperta

– Mucha rotación de técnicos y eso dificulta la fidelización de clientes, sobretodo en el producto de entrenador personal.

Difícilmente nos vamos a encontrar a un técnico de gim con años de experiencia. No al menos en las grandes franquicias.

 

¿Cuánto cobra un técnico?

Aquí había que diferenciar el técnico de sala, del de aeróbic, aguagim, spinning… pero me centro en el técnico de sala. Los otros, normalmente cobran según las clases que hagan y muchos no tienen un contrato fijo de horas.

El técnico es un profesional que es contratado normalmente por 4 horas al día. Media jornada. Para ello cobra unos 500 euros brutos al mes. O sea, unos 450 euros netos aprox. En mi época de técnico de gimnasio, hará ya unos 15 años, el 90% éramos licenciados pero ahora, con los ciclos formativos deportivos y otros cursos afines, la gran mayoría ya no son licenciados. No es que los formados en ciclos formativos sean peores o no, pero sí que son la excusa para la dirección para pagarles menos.

O sea, 20 horas semana para cobrar 450 euros al mes. Pero tienen la posibilidad de hacerse un extra haciendo entrenamientos personales.  Eso sí, fuera de su horario de 4 horas.

Pongamos por caso que un técnico trabaje de 8h-12h de la mañana. A partir de ahí, a lo mejor un día tiene un cliente como entrenador personal de 13h a 14h y ese mismo día también tiene otro de 17h a 18h. 1 hora de entrenamiento personal a lo mejor se paga a 40 euros y el técnico cobra la mitad (brutos). Si tuviera muchos clientes, podría reunir un sueldo digno a fin de mes.

Esto acarrea unos problemas:

– No hay persona que pueda con estos horarios. Y más si vive lejos del gimnasio.

– Si yo trabajo de 8h-12h me voy a relacionar con los clientes que vengan en esa franja horaria. Si hago buenas “migas” con alguien y quiere que sea su entrenador personal, mi horario para entrenarle sería a partir de las 12h. Y a lo mejor a él no le va bien. O sea, estoy sujeto a que mi compañero que trabaja en el turno de 12h a 16h me pase clientes para entrenar. No es un buen sistema de negocio.

– Esta inestabilidad horaria y de sueldo a lo mejor la aceptamos  cuando tenemos 25 años. Pero nos cansaremos rápido.

En definitiva: te contrato para 4 horas te pago 450 y para el resto te espabilas. Los licenciados, al cabo de poco ya están trabajando en un instituto donde se cobra 4 veces más. Por eso difícilmente veremos entrenadores veteranos.

Y la juventud (divino tesoro), carece de experiencia. Con lo que eso acarrea. Yo si voy a un abogado preferiré que sea uno de 35 años y no uno de 23 que a lo mejor es un pasante o becario. Si voy a un gestor a que me haga la declaración de la renta, pediré alguien con experiencia. Y si voy a un buen restaurante a comer, estoy seguro que el chef será alguien con experiencia y que sabe lo que se trae entre manos. Pero resulta que vamos a un gimnasio y nos podemos encontrar a un técnico recién salido de la facultad y con experiencia 0. Y estamos pagando 40 euros por sesión para que adelgacemos y nos pongamos en forma. Estamos confiando nuestra salud a una persona que aún carece de un mínimo de experiencia.  Simplemente la experiencia debería pagarse. Sí que es verdad que en algunos gimnasios hay varias categorías de entrenadores personales. Los más buenos, cobran más. Claro que si uno piensa un poco, le vale la pena gastarse 10 euros más la hora para tener un entrenador en principio, más capacitado.

Claro está que uno tiene que empezar en algún sitio, pero no es de recibo que todos los técnicos tengan este perfil. Eso con suerte, por qué muchos gimnasios municipales se nutren de estudiantes en prácticas (así se ahorran el sueldo).

Uno termina sus estudios y empieza un período de aprendizaje, que será más o menos largo en función de unas variables, pero nunca podrá ofrecer el mismo servicio que otro técnico que lleva 10 años en el puesto. Y el problema es este: ¿qué técnico se pasa 10 años siendo entrenador en un gim? Alguno habrá no digo que no, pero la mayoría no los conoceremos.

Y este sistema es malo para el trabajador que se acaba marchando y para el usuario que ve que está pagando mucho dinero por un servicio del que no acaba de ver resultados.  Para la empresa, incluso le puede resultar hasta bueno a corto plazo. Así siempre tendrá técnicos con ganas de trabajar. Sí, que se marcharán pronto, pero los que vengan, seguro que estarán con ganas.

¿Cómo pagar a los técnicos?

Creo que hay opciones más interesantes que ofrecer 4 horas al día por 450 euros al mes y el resto a espabilarse fuera de su horario.

La idea sería contratarles a jornada entera, pongamos 7 horas al día, por un sueldo bajo: 600 euros netos. Pero en esta franja de 7 horas el técnico podría hacer entrenamientos personales. Yo no tenemos que venir en otra franja horaria. No nos movemos de nuestro turno de 7 horas. Y el otro gran cambio es que en lugar de que el usuario pague 40 euros por entrenamiento, pagaría 20 euros. La mitad. 20 euros por un entrenamiento personal no es un precio elevado y eso haría que mucha más gente pagara. De esos 20 euros, la mitad para el entrenador.

Imaginemos ahora que un técnico, que trabaja las 7 horas, es capaz de ocupar 3 horas en entrenamientos personales (nada descabellado). Se ganaría un extra de 30 euros al día. 150 a la semana, 600 euros al mes. Que sumados a los 600 euros fijos, se ganaría 1200 euros al mes. Que para un profesional recién formado y en los tiempos que corren no está nada mal. A partir de aquí, todo lo que sea sumar más entrenamientos personales, más que ganará.

Seguramente los gimnasios tendrán menos trabajadores (cosa buena para los empresarios) y por otra, los técnicos se verán mejor pagados y no habrá tanta rotación de trabajadores.  Y los clientes más fidelizados; más entrenamientos vendidos, más cuotas mensuales vendidas.

Pero como digo, los gimnasios lo han hecho al revés, sobretodo en estos últimos años:

– técnicos a 4 horas al día por 450 euros al mes

– el resto, entrenamientos personales, muy caros para el usuario

– horarios sin sentido para el trabajador

– en 1 o 2 años, el técnico se cansa y se va

– El usuario termina viendo esta rotación de técnicos y eso repercute en la imagen que tiene el usuario sobre su gimnasio,  que en definitiva es quien a va a pagar (o no) el servicio de entrenamiento personal.

Antes de la crisis habían 75.000 personas que trabajaban en los gimnasios e instalaciones deportivas de toda España. Ahora son 13.000 personas menos.  Y hemos pasado de 16.000 instalaciones deportivas a 12.000 en total. En resumen ha caído un 20% en la facturación.

Los empresarios del sector dirán que es por culpa de la crisis y de los gimnasios low cost. Yo me inclinaré más a pensar que las razones principales son más bien la mala gestión interna con sus propios técnicos y la imagen que han querido vender de los gimnasios en los últimos 10-15 años, que han sido de todo menos centros de salud.

¿Qué son 30 o 40 euros al mes para estar realmente sano y en forma? Pues esto se lo deberíamos preguntar a los que llevan años pagando un gimnasio y no han visto resultados.

 

Sobre el autor

Andreu

Andreu

Me llamo Andreu López y soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace más de 15 años. Y desde hace 8, preparador físico online. ¿Nos ponemos en forma?

2 Comentarios

  1. Axel ramos

    5 de enero, 2018 a las 9:26 am

    Buenas tardes Andreu Lopez, yo tengo una pregunta haber si me puedes ayudar……
    Yo soy entrenador de un gym 4 hrs diarias….. Me imagino como sabras que cumpliendo con esas hrs laborales… Despues vienen los personalizados los cuales ya pagaron una cuota de inscripción y una cuota de mensualidad….. Mi pregunta es…. porque si esas cuotas ya fueron pagadas…. Me quieren cobrar una cuota de mis ganancias reales
    ( personalizados) ami….. Se supone que de ahí ganamos realmente nosotros los entrenadores y ese es un trato directamente entre el cliente y el entrenador….claro fuera del horario laboral…..
    No entiendo porque si yo siendo parte del staff de entrenadores directos del gym tengo que pagar una cuota por cada personalizado que yo tenga habiendo cumplido con mi horario como entrenador de piso.
    Agradeceré tu respuesta y ú opinión….

    • Andreu

      5 de enero, 2018 a las 12:02 pm

      Hola Axel,
      Entiendo que tú estás contratado por el gimnasio con tu nómina de 4 horas diarias.
      A partir de ahí el gimnasio te “motiva” para que fuera de ese horario tu puedas ir haciendo entrenamientos personales y te ganes bien la vida (todos sabemos que 4 horas al día, no da ni para pipas). Además, el cliente estará más contente y continuará pagando su cuota mensual.
      Pero ese cliente personal que tú consigues es gracias a tu gimnasio. Es un cliente que no vas a buscar a la calle, tu no inviertes en publicidad ni en marqueting. Tienes la “suerte” de estar en un contratado en un lugar donde la gente va cada día a entrenar y por tanto lo tienes “fácil” para ir a buscar clientes.
      Así que lógicamente el gim cobra un %.
      En mi caso, cuando trabajaba como tú (gimnasio Barcelona), el cliente pagaba 40 euros por 1 hora de entrenamiento personal y el gimnasio se quedaba un 50%.
      Si era capaz de hacer 2 entrenos personales al día, yo me sacaba 40 euros al día. Al cabo de un mes (20 días aprox), eran unos 800 euros que me podía sacar, a parte de mi nómina de 450 al mes.
      Claro que me hubiera gustado ganar el 100% de lo que paga el cliente. Pero ese cliente lo tienes gracias al gim y el material, instalaciones…es del gim y tu te aprovechas de él. SIEMPRE te van a cobrar algo.

      Sino, puedes ir por libre. Pones anuncios y demás, para hacer clientes y entrenarlos en un parque, con tu material y demás. Verás lo difícil que es tener una buena cartera de clientes.
      Otra cosa es que tú luego llegues a un pacto con el gimnasio.
      Si eres el entrenador que más entrenamientos personales vende y por tanto al gimnasio le interesa tenerte ahí, puedes pactar cosas:
      – A más de un numero determinado de entrenamientos tu cobras un 20% de más.
      – O el mes de vacaciones, en lugar de cobrar solo el nómina de 4 horas, te calcularán lo ingresado durante todo el año, y ese mes, te pagarán el promedio generado.

      Hay varias formas. Si eres un entrenador que realmente vende muchas horas, no te preocupes que te cuidarán.
      Me dices!

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