Artículos en la categoría ‘Nutrición’

Hiponatremia o sobrehidratación

Hiponatremia o sobrehidratación

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Durante las pruebas de resistencia de larga duración (4 horas o más), existe un riesgo real de deshidratación o pérdida excesiva de líquidos. Por ésta razón, nutricionistas, fisiólogos del deporte y preparadores físicos ponen mucho énfasis en la ingesta de líquidos y sales minerales, con el fin de mantener o aumentar el rendimiento y prevenir posibles problemas de salud al atleta.

Dicho esto, por raro que pueda parecer, una de las causas más habituales de ingreso hospitalario entre los ultra-atletas es la hiponatremia o exceso de hidratación. La ingesta excesiva de agua o líquido hipotónico, junto con la sudoración excesiva, puede provocar que las concentraciones de minerales en la sangre se alteren y se produzca una disminución del rendimiento, acompañado de problemas de salud.

Algunos autores, han descrito la toma de 800 ml. de agua baja en sodio o líquido hipotónico, cómo la cantidad máxima que se puede tomar para que no se produzcan problemas. La disminución de la concentración de sodio en la sangre (por debajo de 135 mmol/l de sangre) puede provocar problemas cómo:

  • Desorientación.
  • Cefalea.
  • Vómito y/o náusea.
  • Calambres musculares.
  • Acumulación de líquido o edema en el dorso de la mano.

Éstos síntomas, deben ser tratados para que no se produzcan alteraciones mas graves como edemas de pulmón o edema cerebral. El tratamiento debe ser la ingesta de nutrientes salados, o sal por vía oral, hasta que los líquidos corporales se regulen y se empiece a orinar con regularidad, aunque no por consumir mas sal nos recuperaríamos antes. El proceso requiere su tiempo y hay que ir tomándola progresivamente hasta que la persona note que los síntomas empiezan a mejorar.

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Antioxidantes: La gran paradoja

Antioxidantes: La gran paradoja

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Una de las paradojas más importantes en el mundo de la fisiologia del deporte es el estrés oxidativo. En términos filosóficos, podemos entender éste estrés como el precio que tiene que pagar el cuerpo para utilizar el oxígeno. Son los famosos radicales libres.  Durante la actividad física, el aumento de la frecuencia respiratoria aumenta la producción de éstos átomos que son responsables de parte del daño que se produce en las células durante el ejercicio físico. Al igual que con el oxígeno y los radicales libres, el ejercicio presenta otra paradoja. Hacer ejercicio mejora la calidad de vida, ayuda a la prevención de enfermedades relacionadas con la obesidad…pero a la vez, daña nuestro ADN. Curioso…

La paradoja sigue. A nivel del rendimiento hay numerosos estudios que han querido demostrar que la administración de antioxidantes debería mejorar el rendimiento…pero en muy pocas ocasiones se ha podido comprobar. Se ha observado que los radicales libres son responsables directos de la adaptación al ejercicio. Permiten al cuerpo dar la señal de adaptación generando mecanismos que nos permitan adaptarnos a la actividad física y ser cada vez más fuertes, rápidos o resistentes. En algunos estudios hasta se han descrito la cantidad de radicales libres que debe tener un músculo para generar la máxima contracción. De nuevo, como mínimo curioso…

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